La pataforma digital de transporte urbano de pasajeros Uber logró una suspensión definitiva que le permite operar sin restricciones en los aeropuertos mexicanos. Una resolución de la justicia del fuero administrativo se expidió a favor de la empresa de movilidad que había interpuesto un recurso de amparo contra las limitaciones ordenadas por la autoridades federales y aeroportuarias.
La medida impide que la Guardia Nacional detenga o sancione a los conductores que ingresen a las terminales para recoger o dejar pasajeros, garantizando así la libre operación del servicio en los más de setenta aeropuertos del país mientras se resuelve el fondo del litigio.
A pesar de las quejas de grupos de taxistas, la resolución autoriza que los conductores de Uber puedan llevar y recoger libremente a usuarios en los aeropuertos mexicanos.
En su comunicado oficial, la compañía precisó que ningún conductor podrá ser detenido por autoridades como la Guardia Nacional o la Marina dentro de la zona federal aeroportuaria.

“Es ilegal detener a los conductores que realizan viajes a través de la plataforma de Uber cuando se encuentran dejando o recogiendo usuarios en los aeropuertos de México”, afirmó la empresa en un mensaje público destinado tanto a sus choferes como a los millones de usuarios que se trasladan con esa aplicación a nivel nacional.
La compañía Uber confía en que esta medida judicial se ratifique en una resolución final, especialmente considerando el impacto logístico que tendrá el Mundial de Fútbol 2026, evento en el que México será una de las sedes y que requerirá facilitar el transporte de millones de turistas.
En la parte final del comunicado, la plataforma instó a las autoridades federales a cumplir la suspensión definitiva y solicitó al Congreso de la Unión legislar sobre el tema, con el objetivo de mejorar el ecosistema turístico nacional e internacional.
Con esta decisión, Uber consolida su posición en el mercado de movilidad mexicana, marcando un precedente judicial relevante frente a otras plataformas del sector. A partir de ahora, las autoridades aeroportuarias deberán permitir el acceso y la operación de los conductores registrados, garantizando la libre elección de los usuarios y el funcionamiento de la economía digital en el ámbito del transporte.









