De acuerdo con los datos difundidos por la plataforma digital de alquileres temporarios Airbnb, el encuentro musical generó un crecimiento del 22% en las búsquedas de alojamiento en comparación con los meses previos. Se registro un fuerte predominio de reservas grupales ya que el 30% correspondió a visitantes que viajaron junto a más de tres personas.
El efecto turístico del festival trascendió las fronteras nacionales. Estados Unidos, Uruguay, Brasil, Ecuador, España y Paraguay encabezaron el listado de países que más incrementaron sus búsquedas para viajar a Buenos Aires durante la semana del evento. Este flujo internacional reafirmó el papel de Lollapalooza como motor del turismo receptivo y contribuyó a dinamizar sectores como la gastronomía, el transporte y los comercios locales.
Según los registros del primer trimestre de 2025, más del 50% del gasto total de los viajeros alojados en Airbnb en Argentina se destinó a consumos dentro del mismo barrio donde se hospedaron, especialmente en restaurantes, cafés y tiendas de cercanía.

Además, cuatro de cada diez huéspedes manifestaron haber recibido recomendaciones de sus anfitriones sobre lugares para comer y más del 20% sobre actividades culturales y oportunidades de compras, lo que refleja el rol activo de la comunidad anfitriona en la promoción del turismo barrial.
Los resultados muestran que la participación de anfitriones locales es clave para la generación de ingresos y el fortalecimiento económico de las comunidades durante eventos masivos. Al igual que en ediciones anteriores.
Lollapalooza impulsó el turismo joven, el hospedaje alternativo y la circulación de visitantes procedentes del exterior que son los que generan ingresos de divisas y sustentan la creación de puestos de trabajo. Además, consolidan a la capital argentina como una destino cultural vibrante que ofrece experiencias urbanas únicas.
Estas cifras confirman que los shows artísticos, al igual que los eventos deportivos, constituyen un imán que atrae turismo receptivo tanto en cantidad de viajeros como en calidad de público con alto poder adquisitivo.










