El informe Tendencias de Viaje elaborado por la plataforma digital Booking.com confirmó un fenómeno que ya se percibe en las estadísticas del turismo global: viajar en solitario dejó de ser una excepción y se convirtió en una opción de crecimiento sostenido en nuestro país. Según los datos de este estudio de mercado, el 33% de los argentinos planea o realizó un viaje sin compañía en el último año siendo motivado por la libertad de elección y la necesidad de reconectarse tras etapas personales complejas.
“Cuando una persona emprende un viaje sola, se plantea un desafío personal en total libertad”, explicó Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay. La ejecutiva turística señaló que muchos vacacionistas buscan una conexión más profunda con el destino o una pausa emocional que los ayude a redefinir etapas.
Entre los motivos más frecuentes, el estudio destacó que el 39% prefiere planificar su itinerario sin depender de otros, mientras que un 21% no desea alinear sus planes de viaje con nadie más. Otro 19% considera que viajar solo facilita conocer nuevas personas, y un porcentaje similar valora la posibilidad de “hacer lo que uno desea sin tener en cuenta los intereses ajenos”.
Además, el 9% de los encuestados asocia esta elección con el cierre de una etapa sentimental, utilizando el viaje como experiencia de sanación. En tanto, un 10% prefiere decidir sus escapadas en el último momento, algo más difícil de coordinar en grupo, y un 12% viaja solo porque desea hacerlo con mayor frecuencia que sus potenciales acompañantes.
Esta tendencia redefine las estrategias del sector turístico, que comienza a adaptar sus servicios a un público que valora la autonomía, la seguridad y la posibilidad de personalizar cada detalle del recorrido. Hoteles, plataformas de alojamiento y operadores locales ya promueven paquetes individuales con actividades sociales opcionales, gastronomía compartida y talleres culturales o deportivos.
El fenómeno trasciende la logística y se vincula con una transformación emocional: el viaje en solitario se percibe como un espacio de introspección, planificación vital y autodescubrimiento. Según el estudio, muchos argentinos eligen esta modalidad para reconectarse tras situaciones de estrés, cambios laborales o rupturas afectivas, pero también como forma de celebrar logros personales.
Con una muestra de más de 32.000 viajeros globales -ochocientos argentinos incluidos—, la investigación de Booking.com señala que esta tendencia seguirá en alza durante 2026, en línea con un mercado turístico cada vez más diverso y experiencial.
El turismo argentino, históricamente asociado a las familias o grupos de amigos, comienza a reconocer al viajero individual como un segmento clave. En este nuevo paradigma, viajar es mucho más profundo que estar solo, implica viajar a otro ritmo, el propio.










