Roma vive el efecto de la serie televisiva Emily in Paris
Viernes, 13 Marzo 2026 13:21

Roma vive el efecto de la serie televisiva Emily in Paris Foto: El Periódico

El estreno de la quinta temporada de la serie televisiva Emily in Paris, ambientada en la ciudad de Roma, desató una ola de turistas e influencers que recorren los escenarios icónicos de la capital italiana. El arribo masivo de visitantes extranjeros generó preocupación tanto entre los residentes locales como sus autoridades gubernamentales debido al impacto negativo sobre los espacios públicos y la convivencia urbana.

Desde el 18 de diciembre pasado, fecha del lanzamiento en Netflix, los lugares que aparecen en la ficción -como la Fontana di Trevi, la Plaza de España y el Coliseo— se vieron desbordados por visitantes que buscan recrear las escenas protagonizadas por la joven actríz Lily Collins.

El fenómeno repite el patrón del “turismo cinematográfico” que ya experimentaron ciudades como París o Dubrovnik tras series de gran repercusión global en las plataformas de streaming. En este caso, Roma se convirtió en el epicentro de una fiebre digital alimentada por redes sociales, donde miles de usuarios comparten videos en Vespa, selfies en la Fontana de Trevi y rutas temáticas inspiradas en la historia de Emily y su nuevo interés amoroso, Marcello. El hashtag #EmilyInRome superó los diez millones de reproducciones en TikTok durante las primeras 48 horas del estreno.

Las agencias turísticas italianas reaccionaron con rapidez: surgieron paquetes que ofrecen experiencias “cinematográficas” desde 150 a 180 euros por persona, con recorridos en autos Fiat 500, tours en Vespa y paradas guiadas por los escenarios de la serie.

Algunas de estas propuestas turísticas incluyen sesiones fotográficas profesionales y degustaciones en cafés y terrazas que replican el estilo de vida “dolce vita” que la producción promueve. La demanda creció más del 60% respecto a la misma semana del año anterior, según datos de la Asociación Italiana de Operadores Turísticos.

Emily Cooper, interpretada por Lily Collins, se traslada a Roma en la quinta temporada, donde asume un rol directivo y encuentra estabilidad amorosa con el heredero de Moraturi.

Las autoridades romanas, sin embargo, encendieron señales de alerta. El ayuntamiento reforzó la presencia de agentes de seguridad en los principales puntos turísticos para evitar daños en monumentos y desórdenes en áreas históricas.

Alguno vecinos del centro romano manifestaron su malestar por el aumento del tránsito y los comportamientos irrespetuosos, en particular las fotografías masivas en sitios patrimoniales o las aglomeraciones en plazas y escaleras. El debate sobre el equilibrio entre promoción cultural y protección patrimonial volvió al centro de la escena.

Para los expertos en marketing turístico, el caso Emily in Paris demuestra el poder de las producciones audiovisuales como motor económico y de visibilidad internacional. Roma gana protagonismo en redes y medios, pero el desafío será convertir esa exposición en una oportunidad sostenible.

Iniciativas como los “circuitos culturales responsables”, impulsadas por la administración local, buscan redistribuir el flujo hacia barrios menos turísticos y promover visitas guiadas que valoren el patrimonio sin sobreexplotarlo.

La capital italiana enfrenta el mismo dilema que muchas ciudades icónicas del mundo: cómo disfrutar del impacto positivo del turismo mediático sin comprometer su autenticidad ni la vida de sus habitantes. Mientras tanto, los visitantes siguen llegando para vivir su propia versión de la serie y comprobar, entre ruinas y cafés, que Roma —como la historia de Emily— sigue siendo un escenario irresistible para soñar, aunque en la realidad, el amor por la ciudad deba convivir con sus límites.  

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