El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés) destacó el papel protagónico de China en la reactivación del turismo global, al reconocer las iniciativas gubernamentales que facilitan los viajes internacionales como las políticas sin visa, los programas de tránsito y las medidas de simplificación para visitantes. Estas acciones fueron uno de los ejes centrales del Foro Mundial de la Economía del Turismo (GTEF) celebrado en Harbin donde se analizó el futuro del sector y la creciente influencia del país asiático en el mercado global.
Gloria Guevara, presidenta interina y directora ejecutiva del WTTC, subrayó la fortaleza del sector chino que aporta 1,9 billones de dólares anuales a su economía con una tasa de crecimiento del 15,8%, el doble del promedio mundial.
“Las políticas del gobierno chino están generando un impulso real, dando a las empresas la confianza para invertir y a los viajeros la libertad de explorar el mundo”, afirmó la actual titular de la WTTC en declaraciones formuladas a los medios de comunicación asiáticos.
China se consolidó como uno de los destinos más diversos y mejor conectados del planeta. Su infraestructura moderna, la variedad de paisajes y la energía de sus ciudades la posicionan como un polo turístico integral que atrae tanto por su patrimonio cultural como por su innovación. La flexibilización migratoria, junto con las inversiones en transporte y hotelería, ha impulsado la llegada de millones de visitantes internacionales.
Los datos de la WTTC confirman el impacto del nuevo modelo. Se estima que el gasto de los turistas extranjeros alcanzará los 144.100 millones de dólares este año, mientras que el turismo interno superará los 968.000 millones. El sector respalda 83,4 millones de empleos, con proyecciones que anticipan 103 millones hacia 2035, cuando uno de cada cinco nuevos puestos de trabajo del turismo mundial se generará en China.

La eliminación de visados para mercados clave fue determinante. Para fines de 2026, se prevé que los visitantes de países recientemente exentos alcancen los 15 millones, con un gasto promedio superior en mil dólares al del turista internacional habitual. Esta apertura representa un avance en la estrategia de posicionar a China como un destino accesible, competitivo y de alta calidad.
El caso de Harbin ilustra la transformación del turismo chino. La ciudad, conocida por su propuesta invernal y su célebre festival de esculturas de hielo, recibió noventa millones de visitantes el último invierno y generó 19.000 millones de dólares en gasto turístico, con un crecimiento interanual del 17%. Este modelo demuestra cómo las fortalezas naturales pueden convertirse en experiencias de primer nivel con planificación y visión de largo plazo.
De cara al futuro, las proyecciones del WTTC indican que el turismo chino crecerá un 7% anual durante la próxima década, alcanzando una contribución al PIB de 3,8 billones de dólares en 2035, equivalente al 14% de su economía. Para 2031, China superará a Estados Unidos como el mercado turístico más grande del mundo.
Con una política de apertura sostenida y un enfoque en la conectividad, la innovación y la sostenibilidad, China se consolida como el nuevo epicentro del turismo global, un actor clave en la recuperación del sector y en la redefinición de las experiencias de viaje del siglo veintiuno.










