El eje principal de la inversión apunta a servicios esenciales. Más de 4,3 millones de dólares se destinarán a la ampliación de redes de agua potable y cloacas, junto con nuevas perforaciones que permitirán mejorar la calidad de vida de los vecinos y acompañar el crecimiento urbano. Las obras responden a una demanda estructural. Maipú, como operador del sistema de agua y saneamiento, recibirá un refuerzo directo en su capacidad operativa, clave para sostener el desarrollo residencial y productivo.
El turismo aparece como segundo motor del plan. Se invertirán 1.076.600 de la moneda norteamericana en la creación del Museo de la Olivicultura y el Aceto, que se emplazará en la Estación Gutiérrez del Metrotranvía. El proyecto busca generar un nuevo atractivo regional. El museo se integrará a un circuito enológico y olivícola, aprovechando la conectividad del transporte y el posicionamiento de Mendoza como destino gastronómico.
La propuesta combinará tradición e innovación. Incorporará tecnología inmersiva con hologramas 3D, mapping, pantallas LED y tótems interactivos, junto con la preservación del patrimonio histórico vinculado a Giol y Gargantini. El desarrollo tendrá criterios sustentables. Se priorizará la accesibilidad universal y el uso de energías renovables, además de parquización con bajo consumo hídrico y especies autóctonas.
El financiamiento proviene de un fondo específico. Los recursos surgen del Resarcimiento de la Promoción Industrial, orientados a transformar compensaciones económicas en obras concretas. Desde el Gobierno provincial remarcaron el impacto integral. La inversión apunta a combinar infraestructura básica con desarrollo turístico y productivo, consolidando a Maipú como un nodo estratégico dentro del mapa turístico mendocino.
El plan refuerza una estrategia de largo plazo. Mendoza avanza en la articulación entre servicios, turismo y producción, posicionando al territorio como un destino competitivo tanto a nivel nacional como internacional.








