De acuerdo a lo informado por el secretario de turismo jujeño Diego Valdecantos, el impacto del sector fue transversal porque beneficio a hoteles y agencias de viajes al mismo tiempo que favoreció a guías, artesanos, transporte, gastronomía y comercios. La actividad sostuvo economías regionales, en muchas localidades el turismo funcionó como principal fuente de ingresos, involucrando a gran parte de la comunidad.
El crecimiento se mantuvo sostenido. La provincia registró una expansión constante del sector en los últimos años, acompañada por mayor demanda de servicios. El empleo reflejó la importancia del rubro. Los 28.000 empleos evidenciaron el peso del turismo dentro del entramado productivo jujeño, con impacto directo e indirecto.
El desarrollo fue integral. Desde una panadería hasta una farmacia se vincularon con la actividad turística, mostrando su efecto multiplicador. El desafío apuntó a la calidad. Las autoridades destacaron la necesidad de seguir fortaleciendo la oferta y los servicios, para sostener el crecimiento.
El modelo mostró su potencial. El turismo se consolidó como herramienta clave para dinamizar economías locales y generar oportunidades, especialmente en destinos del interior provincial.








