La asociación española FACUA Consumidores en Acción denunció a la cadena Onefam Hostels por impedir el alojamiento a personas mayores de 45 años y menores de 18. Según las actas administrativas labradas en los organismos turísticos públicos, la entidad consideró que se trata de una práctica discriminatoria que alojamientos de las ciudades de Madrid, Barcelona y Sevilla imponen a diferentes personas según su edad.
Desde FACUA se afirmó que la restricción etaria figura expresamente en la página web de la empresa donde se establece que solo pueden alojarse personas de entre 18 y 45 años, un límite que en uno de los hostales de Sevilla se reduce incluso a los cuarenta años tanto para hospedarse como para efectuar la reserva.
La asociación remarcó que la prohibición se extiende al proceso de check-in, un trámite obligatorio para acceder al servicio contratado, y advirtió que imponer una edad máxima arbitraria para completar este paso carece de justificación objetiva y vulnera el derecho de acceso de personas plenamente habilitadas para contratar servicios turísticos.
En ese sentido, FACUA sostuvo que la medida constituye una forma de edadismo aplicada al turismo, ya que excluye a viajeros adultos por una condición personal que no guarda relación con el uso del servicio, la convivencia ni la seguridad del establecimiento.

El reclamo se apoyó en la normativa vigente, en particular en la Ley 13/2002 de Turismo de Cataluña, cuyo artículo 39 establece que el acceso y la permanencia en alojamientos turísticos no pueden restringirse por condiciones personales o sociales, mientras que el artículo 88 tipifica como infracción grave impedir el uso de los servicios sin causa justificada.
Asimismo, la asociación recordó que la Constitución Española fija la mayoría de edad en los dieciocho años y que el Código Civil reconoce plena capacidad jurídica a las personas adultas, por lo que no existe sustento legal para limitar el acceso a un alojamiento turístico por superar determinada edad.
Desde el punto de vista del sector, el caso reabrió el debate sobre los límites entre la segmentación comercial y la discriminación, especialmente en un contexto donde el turismo promueve valores de inclusión, diversidad y accesibilidad.
La denuncia de FACUA puso en agenda un fenómeno emergente en la industria turística europea, donde las políticas de admisión basadas en edad comienzan a ser cuestionadas, y dejó planteado un precedente que podría impactar en la regulación y en las prácticas comerciales de alojamientos orientados a públicos específicos.
De acuerdo a un relevamiento oficial que fue elaborado por el gobierno argentino, la cantidad de plazas de hostel creció un 15% en nuestro país en comparación a 2019 cuando todavía no había irrumpido la pandemia de Covid-19 en marzo de 2020.
Un informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec) contabilizó 2.285 hostels activos en Argentina a fines de 2022, de los cuales, 412 revisten categoría de cuatro y cinco estrellas. Este avance del hostel se debe mayormente al aumento del turismo juvenil como low cost, aquellos con menor presupuesto vacacional, que optan por hospedarse en lugares más económicos.










