El balance entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 confirmó el impacto de la reactivación, con 1.241 movimientos de aeronaves, entre aterrizajes y despegues, que evidenciaron una demanda sostenida de conectividad aérea en la región.
La operación comercial, a cargo de Humming Airways, mantuvo vuelos regulares desde el Aeroparque Jorge Newbery, permitiendo reducir tiempos de traslado y facilitar el acceso al destino para turistas y viajeros de negocios.
La recuperación del aeropuerto de Villa Gesell se consolidó como una herramienta estratégica, en un esquema que articuló gestión pública y privada para potenciar el turismo de escapadas y dinamizar la economía local.

Durante la temporada alta, el servicio operó con tres frecuencias semanales y luego mantuvo dos vuelos por semana, lo que garantizó continuidad operativa y permitió sostener la conectividad más allá del verano.
Desde el gobierno local destacaron que el funcionamiento del aeropuerto dejó de ser una aspiración para convertirse en un factor estructural, ya que amplió el alcance del destino y fortaleció su competitividad dentro del mercado turístico nacional.
La mejora en la accesibilidad permitió posicionar a Villa Gesell no solo como destino de temporada, sino también como opción para fines de semana largos y viajes cortos, consolidando un modelo turístico más equilibrado a lo largo del año.
Con esta estrategia, la ciudad avanzó en la diversificación de su oferta y en la modernización de su infraestructura, en un contexto donde la conectividad aérea se consolida como un factor clave para el desarrollo turístico y la captación de nuevos visitantes.






