El estudio puso en evidencia que la diferencia no radicó en el atractivo del recurso natural, sino en cómo se transformaron los datos en información estratégica para la toma de decisiones turísticas.
Las Cataratas constituyen una misma unidad geográfica compartida entre Argentina y Brasil, con dos parques nacionales diferenciados: el Parque Nacional Iguazú y el Parque Nacional do Iguaçu, ambos pilares del desarrollo turístico regional.
Sin embargo, el informe destacó que la lectura aislada de los datos -cantidad de visitantes- resulta insuficiente si no se contextualiza con variables estructurales, operativas y de experiencia turística.
Desde el punto de vista comparativo, el lado brasileño ofreció vistas panorámicas integrales de las cataratas, mientras que el lado argentino permitió una experiencia inmersiva, con acceso directo a los saltos y a la Garganta del Diablo, uno de los íconos del destino.

La diferencia en el flujo turístico respondió a múltiples factores, donde la accesibilidad, la logística, la conectividad y la facilidad de recorrido jugaron un rol determinante en la decisión del visitante internacional.
En este contexto, el informe planteó que los datos en bruto no explicaron el fenómeno por sí solos, sino que fue el análisis contextual el que permitió entender por qué el turista eligió un solo lado del destino.
La brecha detectada expuso un desafío estratégico para el turismo argentino: convertir la información en decisiones que mejoren la competitividad, incentiven el cruce fronterizo y potencien la experiencia integral del destino compartido.
Iguazú es el destino turístico más competitivo de Argentina según un informe de la consultora Singerman & Makon. Este ranking abarca veintinueve ciudades situando a la localidad misionera en quinto lugar a nivel mundial por encima de otros íconos nacionales como Córdoba, Mendoza, Buenos Aires y Salta que culminaron en noveno, décimo, undécimo y duodécimo puesto respectivamente.






