El encuentro reunió a actores clave del sector. Operadores, agencias de viaje y prestadores de ambos países participaron en jornadas orientadas a generar alianzas comerciales y presentar nuevos destinos, con foco en integrar la oferta turística de toda la isla.
La propuesta apuntó a redefinir el concepto de destino. Referentes del sector plantearon que Tierra del Fuego debe posicionarse como una experiencia unificada y complementaria, dejando de lado la lógica de competencia entre países, para potenciar su atractivo global.
El desarrollo del lado chileno aportó nuevos atractivos. Zonas como Timaukel y Cabo de Hornos comenzaron a abrirse al turismo internacional con lodges, rutas de navegación y paisajes prístinos, incluyendo glaciares, fauna marina y ecosistemas únicos.
La conectividad se proyecta como eje estratégico. La incorporación de nuevas rutas marítimas, como el catamarán entre Punta Arenas y el fiordo Almirantazgo, ampliará el acceso al territorio fueguino, consolidando una oferta integrada basada en naturaleza, historia compartida y turismo de intereses especiales.










