Los estudios de filmación más famosos del planeta abrieron sus puertas al público y transformaron a la ciudad estadounidense de Los Ángeles en un museo viviente del cine donde cada calle, cartel y cámara cuenta una historia que millones de viajeros quieren protagonizar.
Recorrer aya no es solo visitar una ciudad: es ingresar al corazón del cine. Los estudios Universal, Warner Bros., Paramount y Sony Pictures ofrecen tours guiados que permiten caminar por los mismos decorados donde se filmaron clásicos como Titanic, Friends, Jurassic Park o La La Land. Los Ángeles se convirtió así en el epicentro del turismo cinematográfico, un fenómeno que combina nostalgia, tecnología y curiosidad en una experiencia inmersiva única.
Universal Studios Hollywood sigue siendo el gran imán. Sus recorridos en tranvía muestran los sets donde se rodaron escenas icónicas y, en paralelo, su parque temático recrea con precisión los universos de Harry Potter, Rápidos y Furiosos y Los Minions. En 2025, superó los nueve millones de visitantes, consolidando su liderazgo como el estudio más visitado del mundo.
En Burbank, el Warner Bros. Studio Tour ofrece una experiencia más íntima: se recorren calles y escenarios originales donde aún se graban series actuales. El público puede tomarse fotos en el sillón del Central Perk de Friends, visitar el Batimóvil o entrar a la réplica del departamento de The Big Bang Theory. “El visitante deja de ser espectador para convertirse en parte del rodaje”, señalan los guías, reflejando la filosofía de la nueva era del turismo audiovisual.

Por su parte, Paramount Pictures, el estudio más antiguo que sigue funcionando en Hollywood, conserva su atmósfera clásica. Sus visitas guiadas recorren más de un siglo de historia del cine entre carteles originales, vestuarios y platós históricos donde trabajaron Hitchcock, Coppola o Spielberg. Sony Pictures, en tanto, combina pasado y futuro: su recorrido integra los estudios de Men in Black con áreas dedicadas a la animación digital y la inteligencia artificial aplicada al cine.
Fuera de los estudios, Hollywood Boulevard ofrece su propia película a cielo abierto. El Paseo de la Fama, el Teatro Dolby —sede de los Premios Oscar— y el TCL Chinese Theatre son paradas obligadas para quienes buscan una foto junto al nombre de su artista favorito o la huella de una leyenda del séptimo arte. A pocos minutos, el Cartel de Hollywood, las colinas de Griffith Park y el observatorio del mismo nombre —donde se filmaron escenas de Rebelde sin causa y La La Land— completan el circuito clásico.
El turismo cinematográfico genera más de 10.000 empleos directos en el condado de Los Ángeles y representa cerca del 12% del total de visitantes internacionales que llegan a California, según datos de la Los Angeles Tourism & Convention Board. En respuesta a esta demanda, las agencias locales ya incorporan tours temáticos de tres y cinco días que combinan rodajes, experiencias interactivas y talleres de producción audiovisual.
La magia del cine encontró en Hollywood su mayor escenario, pero también su mejor negocio turístico. Allí, cada esquina se transforma en un recuerdo y cada visitante se convierte, por un momento, en protagonista de su propia película.










