La tendencia se refleja en los números del sector ya que actualmente existen alrededor de 370.000 plazas extrahoteleras frente a unas 46.000 hoteleras, consolidando la preferencia de los visitantes por departamentos y casas en alquiler durante sus estadías.
El cambio responde a nuevas demandas del turista. La modernización de los inmuebles, la flexibilidad en la estadía y la posibilidad de compartir gastos impulsan la elección de este tipo de alojamientos, especialmente en contextos económicos más exigentes.
El sector inmobiliario acompaña esta transformación. Profesionales y operadores trabajan en mejorar la calidad de la oferta para sostener la competitividad del destino, en un escenario marcado por la competencia con otros países y destinos regionales.
El desafío es sostener el atractivo del destino. Mar del Plata busca adaptarse a estos cambios sin perder volumen de visitantes, apoyándose en estudios de demanda que muestran un flujo constante desde provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Tucumán.










