El turismo en motorhome atraviesa en Argentina un momento de auge sin precedentes. Viajar a ritmo propio, dormir frente a un lago o despertar con vista a la montaña se transformó en sinónimo de libertad. Cada vez más argentinos eligen esta modalidad por su flexibilidad, bajo impacto ambiental y conexión directa con la naturaleza. Córdoba lidera la tendencia con la creación de la primera “Ruta del Motorhome”, un circuito diseñado especialmente para casas rodantes que une pueblos serranos, lagos y reservas naturales.
Almafuerte es una de las paradas más elegidas por su entorno del lago Piedras Moras. El paisaje combina playas tranquilas, actividades náuticas y sectores de acampe con servicios completos. La ciudad logró integrar turismo sustentable con descanso y movimiento, consolidándose como un punto clave del recorrido.
Amboy conserva la esencia de los pueblos históricos. Su plaza central y sus calles adoquinadas invitan a caminar y descubrir tradiciones locales. Los viajeros valoran la gastronomía regional y la hospitalidad de los vecinos, mientras los cerros cercanos ofrecen senderos ideales para caminatas cortas.
En el noroeste cordobés, Salsacate propone un entorno natural casi intacto. Sus cerros y ríos se integran al paisaje volcánico de Pocho, y el camping municipal se mimetiza con la naturaleza. Es un destino preferido por quienes buscan silencio y cielos estrellados lejos del turismo masivo.
Miramar de Ansenuza, a orillas de la laguna Mar Chiquita, es otro de los puntos imperdibles. La observación de aves, los paseos en lancha y los atardeceres sobre el agua crean un espectáculo natural único. El sitio fue declarado Parque Nacional y atrae cada año a más viajeros interesados en el ecoturismo.

Villa Tulumba combina patrimonio colonial y entorno serrano. Su casco histórico es Monumento Nacional, y el río Suncho ofrece balnearios naturales donde se detienen muchos motorhomes antes de continuar viaje. La laguna del Molle, cercana, brinda un espacio ideal para el descanso al aire libre.
Serrezuela y las termas de El Quicho aportan un toque de bienestar. Las aguas termales se suman a la cocina criolla del norte cordobés, generando una experiencia que une salud y sabor. Achiras, en cambio, enamora con sus ríos y cascadas del sur provincial, enmarcados en un paisaje amable de cerros bajos.
Los Reartes y Río Cuarto completan la lista de las diez paradas emblemáticas. El primero, con su legado colonial y sus festivales criollos, combina historia y naturaleza. El segundo, con su infraestructura urbana, funciona como base para recorrer parques, lagos y centros culturales, ofreciendo servicios completos para motorhomes.
El circuito cierra en La Granja, donde el camping La Toma, junto al río y bajo el cerro Uritorco, resume la esencia de esta tendencia: viajar sin apuro, conectar con el entorno y disfrutar del proceso tanto como del destino. La expansión de esta modalidad en todo el país refleja una nueva forma de hacer turismo, más libre, consciente y cercana a la naturaleza, que gana cada día más adeptos en la Argentina.










