Este segmento de la industria de los viajes emergió como una estrategia clave para el desarrollo sostenible y el arraigo en diversas regiones del país. Según Marina Guastavino, coordinadora de la Red Estratégica de Conocimiento de Turismo Rural del INTA, "el turismo productivo no solo dinamiza las economías locales, sino que también refuerza la identidad de las comunidades rurales". Esto se traduce en un impacto positivo tanto para los emprendedores como para quienes visitan estas áreas.
Uno de los ejemplos más significativos se encuentra en El Manso, un emprendimiento de agroturismo ubicado a noventa kilómetros de la ciudad de San Carlos de Bariloche en la provincia de Río Negro donde la familia Santana produce frutas finas, mermeladas y cervezas artesanales que incluye alojamiento y actividades recreativas.
"Trabajamos para potenciar el valle como un destino de agroturismo, ofreciendo productos naturales y un lugar para descansar", comentó Óscar Santana, emprendedor patagónico en este segmento de la industria nacional de los viajes. Este tipo de iniciativas logra que las generaciones más jóvenes regresen al campo, generando empleo y vitalidad en la comunidad.
En Salta, el restaurante Casa Díaz Seclantás se erige como un referente de la gastronomía local. Este emprendimiento no solo rescata técnicas culinarias ancestrales, sino que también promueve el consumo de alimentos de la región. "Lo que más nos enorgullece es generar puestos de trabajo locales y revalorizar nuestra cultura calchaquí", expresó Pío Díaz Herrera, su propietario. A través de su menú, que incluye platos tradicionales, invitan a los visitantes a aprender sobre sus orígenes mientras disfrutan de la rica gastronomía salteña.
Cerca de la localidad de Claromecó, situada en la provincia de Buenos Aires, el emprendimiento Argelanda de Marco Van Strien y Margarita Tourn ofrece un enfoque único de convivencia con la naturaleza. "Ofrecemos visitas guiadas para que las familias conozcan el origen de los alimentos, así como actividades que fomentan la conexión con el entorno", explicó Margarita. Este enfoque no solo promueve la sustentabilidad económica, sino que también ofrece una experiencia enriquecedora para los visitantes, quienes pueden disfrutar de la belleza del campo y de la calma del cielo estrellado.
A través de estas propuestas, el turismo productivo se presenta como una oportunidad invaluable para que los profesionales de la industria del turismo en Argentina conecten a los viajeros con experiencias auténticas. Al apoyar estos emprendimientos, se contribuye a la economía rural potenciando la conservación de la identidad cultural y las tradiciones que hacen de Argentina un destino único..